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En esta Consulta de la Fraternidad Teológica Americana dedicaremos nuestras fuerzas para abordar el tema de la corrupción en América Latina, que más que un “tema”, representa una situación deplorable y amenazadora que conspira contra la dignidad de la vida en la región. Nos enfocaremos en tres perspectivas. La primera es un momento descriptivo, buscando comprender las causas y consecuencias de la corrupción en América Latina, siendo un eje temático contextual. La segunda es entender lo que la Palabra de Dios nos enseña sobre la corrupción. Teniendo en cuenta estos dos, la tercera implicará buscar alternativas prácticas como también experiencias en la lucha contra la corrupción. Llamaremos este eje temático de ética cristiana.

Temáticas diarias

Día 1: Poniéndonos en contexto: corrupción en América Latina

Reflexión bíblica diaria: Juan Inocencio Silva

Panel 1: Panorama sobre la corrupción en América Latina.

Panel 2: Experiencias de lucha contra la corrupción

 

Día 2: Lucha contra la corrupción: desafíos bíblico-teológicos y eclesiológicos

 Panel 1: Voz profética del Antiguo Testamento en Contra de la Corrupción.

Panel 2: Voz profética del Nuevo Testamento en contra de la corrupción.

Tarde: Presentación de la investigación sobre el compromiso socio-político de las iglesias.

 

 Día 3: Hacia un compromiso profético por las relaciones justas: ética ciudadana, incidencia social y teología pública

 Panel 1: Cristianos/as comprometidos en políticas públicas y el desafío de una ética justa.

 Panel 2: Ética y ciudadanía en América Latina: perspectivas desde la teología pública.

 Panel 3: Repensar estrategias de incidencia pública desde la denuncia profética.

 

Talleres/grupos de reflexión

Los grupos de reflexión se desarrollarán durante la tarde de cada día.

  • Resiliencia ante el sistema de corrupción institucionalizado.
  • Aspectos multiculturales de la justicia en América Latina.
  • Familias sin violencia.
  • Del conflicto a la comunidad: construyendo la paz.
  • Latinos en USA: en busca de una ciudadanía justa.
  • La misión Integral como combate a la corrupción.

                                                                                                                                                25 de Junio, 2016

Convocatoria:  El Comité Directivo de la FTL convoca a la Asamblea General de la FTL que se realizará en el contexto de la Consulta Continental, el día sábado 25 de junio a las 14:30 horas en el sótano de la iglesia Maranatha, IEP, Av. Brasil 335, Lima, Perú.

¿Qué es una Asamblea General de la FTL?

Como describen nuestros estatutos, “La Asamblea General es la máxima instancia de gobierno deliberativa y resolutiva de la FTL. Se reúne en Asamblea General y Asamblea General extraordinaria. La Asamblea General Ordinaria se reúne cada 4 años, convocada por el Comité Directivo”.

¿Quiénes participan en la Asamblea?

Participan todas las personas interesadas en la vida y misión de la FTL. Pueden hacerlo en calidad de delegados/as, miembros y observadores. Los/as delegados/as son enviado/as por los núcleos nacionales, dos por país, elegidos/as de entre sus miembros activos. Ellos/as participan con voz y voto en las decisiones de la Asamblea. Los demás miembros de la FTL presentes participan con voz. Los observadores no tienen voz ni voto pero son bienvenidos a atestiguar las deliberaciones.

¿Qué tareas tiene la Asamblea General?

Según los estatutos existentes, compete a la Asamblea:

  • Aprobar la agenda a tratarse
  • Recibir, evaluar y aprobar los informes del Comité Directivo, de la Secretaría General, de las comisiones de trabajo y de los núcleos nacionales
  • Elegir dentro de sus miembros activos a los integrantes del Comité Directivo.
  • Ratificar al Secretario General propuesto por el Comité Directivo
  • Sugerir los objetivos y lineamientos generales para el plan de trabajo y autorizar al Comité Directivo la elaboración del presupuesto.

¿Cómo debemos prepararnos para la Asamblea FTL 2016?

1. Determinen quiénes serán sus delegados/as

Reiteramos que puede haber dos delegados por núcleo nacional. Si hay más de un núcleo en el país, tendrán que ponerse de acuerdo entre ellos respecto a la representación.

2. Preparen sus informes y proyecciones

Cada núcleo debe presentar a la coordinadora nacional (sea esta una persona o un grupo) un informe, que esta le hará llegar a su respectivo/a Secretario/a Regional. Estén atentos a recibir indicaciones sobre este informe.

3. Sugieran nominaciones para el Comité Directivo (2016-2020)

Oren, dialoguen, disciernan, y luego hagan llegar a la Secretaría General los nombres de las personas que Uds. recomiendan para servir en el Comité Directivo entrante. Estas personas deben ser miembros activos de la FTL y para ser elegidos por la Asamblea tendrán que estar presente en la misma.

4. Envíen propuestas respecto a la renovación de la vocación  de servicio y la estructura de la FTL

El Comité Directivo de la FTL ha estado reflexionando sobre la necesidad de una renovación general y una revisión de la estructura organizativa de la FTL. Los tiempos han cambiado desde nuestra fundación hace 45 años. Abrimos el espacio desde ahora y hasta la Asamblea para que nuestra membresía aporte a estas consideraciones. Por favor, envíen sus sugerencias y comentarios sobre cómo la FTL puede adaptarse a las nuevas realidades y seguir persiguiendo sus objetivos. Solicitamos que sean prácticos, indicando caminos estructurales para que la FTL sea aún más viva y activa. Envíe sus sugerencias a la presidencia, a la atención de Jorge Barro (jorge@ftsa.edu.br).

5. Oren por cada paso en este proceso de preparación, por los diálogos previos y por la Asamblea en sí. Que el encuentro formal de la FTL, durante el cual deliberaremos sobre nuestra identidad, nuestra misión y nuestro funcionamiento sea también de celebración por la bondad de Dios, de verdadero encuentro fraterno en medio de nuestra diversidad, de discernimiento comunitario respecto a nuestro llamado para los próximos cuatro años. ¡Roguemos desde ahora por la dirección del Espíritu para que también esta Asamblea contribuya a que sigamos a Jesús en su Reino de Vida!

Por el Comité Directivo – Jorge Henrique Barro

Por la Secretaría General – Marcelo Vargas

21 de abril, 2016

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(De una hispana en Estados Unidos)

Por Silvina Kosacki

Yo no quería estar acá

Pero acá me trajiste

Yo no quería venir…

¿Por qué lo hiciste?

Me sedujiste

Me convenciste

Me atrajiste

Y me atrapaste;

Y aquí estoy en tierra extraña.

En tierra aborrecida,

En tierra bendecida.

Enterrada.

Extraño mi tierra,

Mi tierra aborrecida,

Mi tierra amada…

Donde estaba enterrada.

Mi pasado y mi historia,

Mis raíces y memorias

Las rendí delante de tu trono…

El Reino y sus propósitos!

El Rey y sus planes!

Luchando, peleando,

Humillada y herida,

Diferente a todos y

A todos parecida.

Quién me diera de beber

Del agua del pozo,

Del pozo de Jerusalén!

Exclamó David y tres

Corrieron a servirle.

Yo clamo por mi pozo

Y por mi agua,

Pero no hay camino de retorno,

La suerte está echada…

Y mientras aquí vivo y aquí sufro

(Sufro por mi esposo

Y su añoranza,

Por mis hijos,

Por mi iglesia,

Por mis hermanos latinos

Y su tristeza),

Gimo, lucho y desespero.

Espero, proclamo y deseo.

Avanzo, abrazo y aguanto…

Hasta cuándo, Dios mío,

      … ¿Hasta cuándo?

diaspora

Prosa Poética

Luis Cruz-Villalobos

 

                                                                                              A quienes no han conocido el revelado nombre de Dios.

 

1.

Desde lejos en tiempo y espacio, muy lejos, desde la recóndita tierra que formaste en este recóndito rincón de esta pequeña galaxia. Desde aquí, oh Gran Arcano, te escribimos y comenzamos a lanzar nuestros gestos,  nuestros gestos de humanidad, a tus alturas, para ver si te complaces en mirarnos.  Y con una ternura  -históricamente inusual- nos acaricias.  Así como nosotros lo hacemos día tras día con nuestros hijos, aún siendo padres y madres pequeños.

Hoy te lanzamos nuestros gestos como ofrendas florales a tus altas y profundas lejanías.     

2.

Apartado estás, oh Arcano nuestro, pero sí sabemos que eres bendito.  Bendito es tu nombre impronunciable.  Apartado eres… y algo te amamos. Pues debes saber  que es difícil amar  a uno que se oculta. Eres apartado, tímido, callado, Oh Arcano nuestro. Qué misántropo te presentas  y nosotros te amamos a pesar de tu silencio o de tus cantos muchas veces indescifrables.

Te invitamos este día a que escuches a nuestros niños, a esos pequeños y níveos hijos que te cantan. Escucha sus voces que a Ti se dirigen y anhelan llegar a tu apartada presencia.    

3.

Sabemos que un día viniste. Un día frío y nocturno. Un día pobre como tantos en la historia. Un día donde la multitud se arremolinaba y no había espacio para los pobres. Pero sí hubo un espacio, un lugar tibio, nuestro, donde pudieras recostar tu cabeza. Y más aún: un lugar donde pudieras nutrirte, crecer, forjarte como un ser,  como hombre.

Sí,  Tú, Gran Arcano, infinito, inconcebible, ahí estabas en María. Y ella es aún hoy nuestro gesto de amor a Ti, de acogida. Y no lo olvides, oh Infinito y Eterno. No lo olvides. No olvides a esa madre que es también mujer, hija de los hombres. Así como ella, tantos y tantas te acogemos y te dejamos nacer. Y con dolores de parto, te vemos escampar sin tanta demora desde nuestras frágiles vidas. No lo olvides: Marías hay millones en este planeta.

4.

Tú eres nuestro hogar: cómo es posible que te marches y nos dejes huérfanos.  Tú eres nuestra casa paterna: cómo es posible que te dejes quemar, destruir por los siglos. Tú eres nuestro único cobijo: cómo es posible que duermas en la noche más tenebrosa y nos dejes al asecho del que mata. Tú eres nuestro hogar: dinos cómo es posible que te alejas tantos milenios. Tú eres nuestra casa materna: cómo te atreves a pedirnos amor, si nos dejas solos casi eternamente. Tú eres nuestro único amparo: cómo es posible que nos dejes al cuidado de los lobos y de las sanguijuelas que nos devoran la vida como pan.

5.

Esta flama, esta débil llama que has encendido en nuestros pechos, tan frágil la hiciste, tan pobre, pero no hace más que anhelar alejarse a tus alturas, a tu cima infinita.

Nuestros espíritus, tan teñidos y manoseados por nuestras azules almas y por nuestros rojos cuerpos; no hacen más que clamar por la resurrección, y Tú, no haces más que tardarte, no haces más que no venir.

Mira este crepitar en lo hondo, esta pequeña luz tuya que dejaste olvidada hace cientos de miles de años.

6.

Nuestro gesto verdadero, insuperable que podemos ofrecerte es este “¡Sálvanos!” Nada más.

Escucha, es nuestro gesto oceánico, nuestro canto y clamor terráqueo.

Escucha atento, éste es nuestro grito, nuestro desespero infernal: desgarro insondable, oh Arcano; oh Profundo, oh Altísimo ¡Sálvanos!

7.

Te ofrecemos nuestros colores. Nuestras artesanías. Nuestros cantos profanos. Nuestros rostros propios. Nuestros gestos más auténticos que no hemos copiado de lejos. Te ofrecemos nuestra pobre tierra para que la fecundes con tu luz. Te ofrecemos nuestras gestas de guerra. Nuestras victorias y la multitud de nuestras derrotas. Te ofrecemos a nuestros reyes, a los malditos y a los no tan malditos. Te ofrecemos a sus cortes y sus cortesanas. Te ofrecemos nuestros parlamentos, nuestros congresos y sus sombras, sus heroicos honorarios y su miserable amor por el pueblo. Te ofrecemos a nuestra gente; a los aldeanos de todas las metrópolis; a los ciudadanos de nuestros ríos, de nuestros lagos y canales. Te ofrecemos el desierto de arena y el de hielo. Te ofrecemos mar y cordillera; valles y cerros; miseria y pobreza; dicha y desdicha. Todo. Todo te lo ofrecemos como nación, como virreinato de tus alturas. Te lo ofrecemos de corazón, a pesar de que todo ya te pertenece por los siglos de los siglos.

8.

Llámanos. Mientras lloramos o mientras dormimos.  Allí, en el lecho de la muerte; en el lecho de la vida; en el del vital placer y en el de la pesadilla inefable. Allí, por piedad, llámanos desde tu silenciosa presencia.

Llámanos.  Nosotros te donaremos nuestras lágrimas como la ofrenda más alta y sublime; pues el llorar ha sido nuestro esmerado oficio, como Tú bien lo sabes y siempre lo has visto.

Ven, Amado. Ven y llámanos de cerca, pues podemos no oírte. Llámanos al oído, pues podemos confundirnos y mirar a otro lado y seguir a otra voz por caminos que nos alejan de tu abrazo.

Llámanos. En nuestro llanto, en nuestro llanto sideral, cósmico, boreal, incluso allí… llámanos.

9.

Tú sabes quiénes somos. Nos conoces y no pretendemos partir a Társis si nos envías a la maldita Nínive. Aunque nuestro corazón se caiga a pedazos. Pues ya sabemos que Tú no lo permitirás y nos llevarás de igual modo a la tierra infernal a cumplir tu mandato clemente.

Tú sabes quiénes somos y sabes que olvidamos lo que decimos. Sabes que no cumplimos nuestras promesas y lo sabes desde siempre.

Tú sabes quiénes somos y por eso te pedimos que tengas paciencia. Pues día a día vamos camino a Tarsis. Día a día subimos a ese barco. Aunque Tú nos enviaste al desierto con una misión que no nos importa, que despreciamos desde lo más hondo, pero que un día no lejano tendremos que cumplir.

10.

Nosotros estamos perdidos sin Ti. Y si lo sabes. Por qué te disfrazas tanta veces de inexistente.

Nosotros estamos perdidos sin Ti.  Entonces por qué no vienes a besarnos la frente. Por qué no llegas con tus regalos de tierras remota, así como lo hacemos nosotros con nuestros hijos aún siendo malos y moribundos.

Nosotros estamos perdidos sin Ti.  Pero Tú pareces no saberlo y nos dejas a cargo de nuestras bendiciones, de nuestros pasos delante de tus ojos sabiendo que erramos día y noche.

Nosotros estamos perdidos sin Ti. Y ya estamos cansados de sentirnos lejos, desheredados y huérfanos. Tantos siglos en lo mismo nos ha agobiado.  Pues, nosotros estamos perdidos sin Ti.

11.

Claro, no debes olvidar que somos traidores, rufianes, asesinos de niños, violadores de vírgenes, déspotas ignorantes, poderosos parásitos del pueblo. Somos noche. Somos putrefacción que llega a tus narices. Somos tinieblas, hijos y nietos de tinieblas. Y no lo podemos ocultar. De par en par estamos abiertos ante Ti que todo lo conoces de pie a cabeza. Pero desde nuestra miseria oscura y abismal, consciente y visible, te miramos en la noche como estrella que palpita lejana y parece prometernos que un día será nuestro pleno sol cercano, tibio, vivificante y nuestro.

12.

Recuérdanos. Te pedimos: recuérdanos. No te quedes sumido en la plenitud de tus salones de luz.

Recuérdanos. Recuerda a esa joven que ultrajaron varías veces. Recuerda a los niños  que duermen en las callejuelas. Recuerda a los miserables que sólo tienen riquezas. Recuerda a los torturados y a los desaparecidos. Recuerda a los que murieron por negligencia infame. Recuerda a los que no tienen qué darle a sus hijos. Recuerda a las que se murieron esperando. Recuerda a los que viven hundidos  en la pena.

Recuerda a las que te olvidaron; a los que ya no tienen fe en nadie; a las que se les olvidó el Padrenuestro; a los que repiten necios mantras de redención; a las cancerosas; a los que tienen los rostros destrozados; a las que tienen el corazón hecho añicos; a los que besan a cualquiera en la boca; a las que se dejan violar por unos billetes; a los que escriben poesía inútil; a las que están en el gobierno para su propio bien; a los que son gobernados para su propio mal; a la gran mayoría que sustenta a la gran minoría; a la ínfima minoría que es dueña de casi todo; a la madre que se muere; a los hijos que se mueren; a los nietos que se mueren.

Recuerda. Tú que puedes no olvidar: recuérdanos tal como somos en nuestra miseria desolada.

13.

Un abrazo. Nada más te pedimos. Sabemos que cabemos en tu regazo. Sabemos que hay lugar para todos y todas. Incluso para los que no han llegado; incluso para todos y todas quienes ya se fueron.

Un abrazo. oh Arcano, para conocerte de verdad, para oler tu piel, tus blancos ropajes y reconocer ese aroma que es el mismo de la almohada tibia que alguna noche nos acarició la infancia.

Un abrazo y nos basta. Un abrazo y será suficiente. Pero un abrazo por la eternidad.

14.

Sabemos que viniste una noche y que optaste por cada uno de nosotros. Que te quedaste tres décadas y te diste segundo a segundo, gota a gota, vida a vida, muerte a muerte. Y en definitiva, es por eso que no te he maldecido. Es por eso que sigo cantándote con amor dolido, porque viniste, y no fuiste del Olimpo sino del pesebre y del Gólgota, hasta hoy.   

15.

Volvemos a casa. No me digas que no es así.

Volvemos a casa. Todos de la mano, en una multitud incontable como nación multicolor: nueva y eterna.

Ya vamos. No desesperes. Ya estamos por llegar. No llores nuestra ausencia. Incluso tu mansión ya logra verse en el horizonte. Déjame decirles a mis hermanos y hermanas, incluso a aquellas y aquellos que me llaman enemigo. Déjame decirles que ya estamos por llegar, que la casa está preparada, que el banquete está listo, y que hay lugar para todos y todas. Decirles que nadie quedará fuera y que los soberbios después de una noche bajo las duras y frías estrellas, entrarán renovados a la luz.

Allí vamos. Nadie nos detiene. No me digas que no es así, por favor. Dime sí quieres, que en realidad eres Tú quien viene. Sí, eres Tú quien se acerca y traes tu mansión contigo. Tu nuevo cielo y nueva tierra donde ya jamás te llamaremos Arcano, y serás todo en todas y todos por siempre.

www.benditapoesia.webs.com

Sin título

 

Carta Convocatoria de la Asemblea 2016

El encuentro de Memoria Indígena, titulado ¿Quién hace la historia?: Espiritualidad e identidad indígena de la misión, tomó lugar en Lima, Perú, del 11-13 de septiembre, 2015. Nos reunimos 30 personas de 11 países, representando a 12 grupos étnicos indígenas, además de otras personas de
no-indígenas, para escucharnos, aprender y compartir.

Queremos agradecer especialmente a los que hicieron el esfuerzo para que realizáramos este evento: Paz y Esperanza Internacional, el Instituto Lingüístico del Verano Perú (ILV), el Centro Evangélico de Misiología Andino-Amazónica (CEMAA), y la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL), además, de muchos donantes individuales de iglesias norteamericanas. Gracias también a todos y todas las participantes quienes hablaron y compartieron sus vidas, pensamientos, y pasiones.

Pasamos tres días enfocándonos en tres temas claves para la iglesia indígena: Identidad, Historia, y Misión, con un enfoque global de que las iglesias indígenas en Latinoamérica deben compartir sus historias para poder consolidar y enriquecer sus propias identidades, formar sus relaciones con las iglesias no-indígenas y su misión, y enriquecer toda la iglesia mundial.

Aquí está un resumen de lo que se ha dicho en los tres días:

IDENTIDAD

  1. Dios siempre ha estado presente entre los pueblos y se ha manifestado a través de nuestras culturas y tradiciones desde antes de la llegada de los misioneros que nos trajeron el evangelio de Jesús. Al comprender esto, debe cambiar las formas y maneras que usamos para acercarnos a nuestros pueblos con la Biblia y el evangelio. Necesitamos una hermenéutica contextualizada y una educación cristiana que incorpore a nuestras propias historias y culturas y debemos seguir trabajando por una iglesia que reconozca la importancia del idioma, la organización y el pensamiento de cada pueblo indígena.
  2. Cada cultura es una parte importante de la creación de Dios y por lo tanto son portadores de verdades y principios dignificantes. Sin embargo, como cristianos y cristianas afirmamos que existen valores morales importantes y que el evangelio, además de redimir y afirmar nuestras culturas, la transforma cuando buscamos vivir en los valores del Reino de Dios. El evangelio de corazón permite escudriñar, juzgar y retener lo bueno, sin lastimar nuestra identidad étnica. De manera que, con la ayuda del Espíritu Santo podemos saber con qué aspecto de la cultura se dignifica al prójimo, el ser indígena y sobre todo a Dios. Es necesario entonces que la iglesia reconozca que la comunidad local tiene un papel importante y tiene el derecho de afirmar su propia cultura a la luz del evangelio.
  3. Deseamos buscar el rostro de Dios en nuestras culturas e historias míticas, las cuales nos sirven como nuestro antiguo testamento, revelando cómo Dios se ha manifestado en nuestro contexto histórico y sociocultural.
  4. Es de suma importancia la recuperación y la preservación de nuestras culturas, pero también sabemos que la cultura es dinámica y siempre está adaptándose. Por lo tanto, rechazamos la aserción nativista de ciertas personas o grupos que dicen que hay que preservar o recuperar una forma supuestamente esencial de nuestras culturas que no respeta a aquellas personas y comunidades indígenas que practican una religión como la cristiana.  Como cristianos y cristianas indígenas reafirmamos nuestra identidad cultural y también reconocemos que debemos analizar y criticar cualquier pauta de nuestra cultura que discrimina, sojuzga, o excluye.

MISIÓN

  1. Cumplir con la misión de la iglesia en nuestro contexto es una tarea de todos y todas y confiamos que el Espíritu Santo puede guiarnos en el camino. Mientras solo la comunidad local tiene el derecho de criticar su propia cultura a la luz del evangelio, reconocemos que necesitamos el apoyo de todo el cuerpo de Cristo, incluyendo a las iglesias no-indígenas, en esta tarea. Todos los miembros del cuerpo de Cristo somos interdependientes y tenemos la responsabilidad de comunicar a Jesús como un mensaje de paz, convivencia, esperanza y amor.
  2. Es necesario buscar métodos apropiados para la misión para que la raíz del evangelio crezca en nuestras culturas. Necesitamos una pedagogía contextual que incorpore nuestras narraciones e historias con la historia de Dios en la Biblia para trasmitir el mensaje de Jesús de la mejor forma de una generación a la otra. El proyecto de evangelización entre los pueblos indígenas debe ser desde el contexto del indígena y con el indígena, para no convertir el evangelio en una lista de reglas o una carga impuesta desde afuera.
  3. En nuestra labor misional el acto comunicativo del evangelio de Jesús puede generar conflictos con algunas creencias y prácticas tradicionales de nuestros pueblos. Es preciso anotar que los sectores más conservadores de los grupos étnicos han tenido una concepción negativa sobre los cristianos indígenas. Por lo anterior es pertinente trabajar y servir a ellos, demostrando que antes de ser cristiano Dios nos creó indígenas y seguimos siendo íntegros con nuestros pueblos sin tener que comprometernos en prácticas que atente nuestros principios y valores cristianos.
  4. Nosotros aprendemos mirando e imitando lo que practica otra persona. Entonces es necesario acompañar a hombres y mujeres cristianos en su proceso de formación para cultivar creyentes ejemplares que nuestros pueblos indígenas pueden imitar en su vida diaria. Por consiguiente es importante empoderar a creyentes y evangelistas indígenas, sobre todo darles espacio y voz a la crítica de las misiones extranjeras que no han logrado equilibrar el aspecto de la cultura y la biblia, es decir la palabra del pueblo y la palabra de Dios.
  5. Cuando pensamos en nuestra misión, es necesario repensar nuestra relación con el resto del cuerpo de Cristo, con los misioneros extranjeros e iglesias no-indígenas que sirven a los pueblos indígenas y sus iglesias. Creemos que es importante que la iglesia permanentemente siga reformándose y asumiendo una perspectiva intercultural como parte de vivir la unidad del Cuerpo de Cristo en el respeto de las diversas culturas que nos rodean. Con los misioneros extranjeros tenemos que evitar que ellos tomen el control a definir lo que es bueno y lo malo. También vemos que aun dentro de las iglesias urbanas-occidentales de nuestros países se sigue reproduciendo conceptos de los indígenas de manera estereotipada y muchas veces negativa. Muchas publicaciones sobre el indígena no se consulta si el indígena está de acuerdo. Por lo tanto tenemos que emprender un diálogo intercultural en la iglesia para que veamos todos y todas que Dios también nos habla desde el lenguaje de la cosmogonía, desde nuestra cotidianidad y a través del Espíritu Santo. Las iglesias y misioneros no-indígenas deben entender que para lograr juntos con las iglesias indígenas un trabajo duradero es necesario emprender unos procesos prolongados con la comunidad porque el discipulado tiene que hacerse en nuestro idioma y desde nuestra cultura y porque, igual que hemos aprendido de ellos, ellos y ellas tienen mucho que aprender de nosotros.

HISTORIA

  1. En la práctica misionera evangélica, tenemos que visibilizar la voz del evangelizado, de los y las hermanas indígenas. Hasta ahora, el mundo solo conoce algo de la historia de nuestros pueblos e iglesias desde la perspectiva del misionero extranjero, pero pensamos que es de mucha importancia contar la historia desde la perspectiva indígena. De la misma manera que aprendemos de Dios y sus obras a través del pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, en nuestras iglesias debemos aprender de dónde venimos, quiénes han sido los personajes claves en nuestra historia y cómo ha obrado Dios a través de nuestros propios miembros.
  2. Debemos hacer conciencia que las bibliotecas viven en nuestras comunidades. Muchas veces queremos entender la vida y las comunidades desde una biblioteca, instituciones, escrito y manejado por los externos. Es nuestra responsabilidad comenzar a motivar a la nueva generación que deben escuchar las historias de sus ancianos como fuente primaria.
  3. Entonces es necesario incentivar a las nuevas generaciones a conocer nuestras historias, empleando estrategias de diálogo con los ancianos y ancianas, porque sin entender nuestro pasado y sin enseñar nuestra historia a nuestros hijos, no podremos entender nuestro presente ni ellos podrán formar nuestro futuro. Debemos contar nuestras historias para el bien de la iglesia mundial, especialmente para el bien de la iglesia de la sociedad occidental y la reconciliación de las iglesias indígenas y no-indígenas.
  4. Existe la necesidad de una comunidad letrada indígena para escribir nuestras historias, desde las narrativas, al mismo tiempo debe haber acciones que incentive y motive la oralidad ya que es la manera más dinámica y segura de trasmitir los conocimientos indígenas y los principios a las siguientes generaciones.

Reconociendo la importancia de contar nuestras historias, hemos decidido embarcarnos en un proyecto para escribir, grabar, compilar y publicar todas las historias que hablan del nacimiento y vida de las iglesias evangélicas indígenas/autóctonas/nativas en América Latina y su producción teológica. Enfocaremos en las biografías de individuos, historias de comunidades de fe y eventos históricos que han jugado un papel clave en la historia de nuestras iglesias. También deseamos mirar más allá de las paredes de nuestra iglesia y recordar las historias de las y los líderes de nuestros pueblos quienes han luchado, y a veces han muerto, para proteger la permanencia de nuestros pueblos en nuestras tierras, sin cuyo trabajo nuestros pueblos ni iglesias existirían. A través del ejercicio de contar las historias también esperamos recuperar y revalorar nuestras prácticas culturales que promueven la vida y los valores del Reino de Dios.

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Por Nicolás Panotto

¿Cuál es el lugar desde donde hacemos teología? O mejor dicho, ¿sabemos reconocer todo lo que se juega en el quehacer teológico? Estas son algunas de las preguntas que el reconocido teólogo brasileño Rubem Alves responde en un precioso librito con algunas décadas a cuestas: La teología como juego (La Aurora, Buenos Aires, 1982).

Es una pequeña obra que enlaza temas tan variados como el cuerpo como encarnación de la realidad, la verdad como herejía, el lenguaje como medio de relatos mágicos que iluminan la vida, el teólogo y la teóloga como personajes muchas veces siniestros pero importantes para la sociedad cuando se abren al mundo, a sus esperanzas y a sus utopías, a sus desgarros y medicinas.

La teología es como un juego, dice Alves. Un juego que evoca a la imaginación. “Ve cosas donde no las hay” y las proclama como verdades pasajeras. Es en este juego de imaginación, de creación y de inventiva donde los teólogos y las teólogas son considerados como seres extraños, que se ríen de la realidad pero que dicen lo que ven, y a partir de allí hablan y comparten ese mundo de fantasía, que no por ello es irreal sino más bien la imagen de un hecho, de un lugar y de una historia tejida con los hilos de la vida, de las risas, de las tristezas, de los gritos, de las angustias y de las esperanzas.

El mundo del teólogo y la teóloga es el mundo de las historias que enmarcan la cotidianeidad. Así lo expresa Alves:

El mundo de donde vienen los teólogos no es simplemente un lugar donde las personas tienen el interesante hábito de hablar por medio de metáforas y de parábolas. Al contrario, se trata de un mundo que es inaugurado, sustentado e iluminado por el propio hecho de contar y repetir las historias. En las historias se teje el pensamiento, se descubren horizontes, se da nombre a los deseos. (p.103)

Este espacio donde se hace teología no es más que el mundo representado por la vida misma, con sus luces y oscuridades, con sus idas y vueltas, con sus avances y retrocesos. De aquí la dimensión lúdica de la teología: son palabras y acciones que nos permiten “ir más allá”, gritar a viva voz y susurrar en el silencio nuestras vivencias, imágenes, esperanzas, deseos y sentimientos hacia aquella Realidad Suprema que todo lo ve, todo lo abarca, todo lo escucha, y que por ello desconocemos y se nos escapa (Misterio pleno). Y es en este juego donde a veces se pierde, a veces se gana, a veces se sale golpeado, pero, al fin, siempre se está jugando y se crean esas historias que forman nuestra identidad. Se es cuerpo pleno de vida.

La teología no es un juego solitario. Se da en un lugar concreto y con la compañía de muchos amigos y amigas del sendero, con quienes compartir, amar, pelear, enojarse, emocionarse. Éstas representan, finalmente, las experiencias claves del juego. Un juego abierto a mis compañeros y compañeras que desearon estar allí, compartir en conjunto, darse a conocer tal cual son y amarnos tal como somos.

Y es así como descubrimos la persona de ese Dios que nos permite ser, que nos observa y nos deja entrar en ese fascinante juego de escondidas y descubrimientos que implica precisamente ver dónde se revela (el Deus Absconditus –Dios oculto- del que hablaba Lutero). Preguntarse por la manera sorpresiva en que se manifestará, para que le veamos y digamos “¡allí está!”, respuesta que utilizaremos innumerable cantidad de veces y que nunca agotará la totalidad de posibilidades.

Por momentos este juego se pondrá difícil. Muchas veces lo divino se encuentra bien escondido, otras “a la vuelta de la esquina” pero sin poder verle aunque sabiendo que está cerca. A veces ni siquiera le percibimos porque creemos que las reglas del juego son unas pocas e inamovibles. ¡Pero si algo implica el juego es que no hay reglas fijas! ¡Lo importante es divertirse, sentir, dejarse llevar! Dios es tan grande y tan divertido que siempre nos mantendrá entretenidos. Qué pena que por momentos hagamos de su imagen algo tan aburrido, estático, quieto.

En fin, Dios siempre está presente en el juego de la vida. Y precisamente es parte de este juego ir juntos y juntas, pensando, caminando y soñando sobre las vivencias, las experiencias y los sentimientos de ese proceso fascinante, escenario de la manifestación divina. Por ello Alves establece claramente que la clave se encuentra en dónde nos situamos para jugar. O sea, en el deseo. En sus palabras:

Lo que está en juego es el lugar donde colocamos el deseo, si en las presencias o en las ausencias, si en las certezas o en las esperanzas. Todos los que colocaron su amor en las esperanzas están condenados a recorrer el mismo camino que lo mágico. Por muy distintas que sean las cosas que sus cuerpos hacen, en sus corazones arde el deseo de que la realidad sea abolida. Y es exactamente la nostalgia del exiliado y el gesto del hechicero, que se anuncia por primera vez en el juego, cuando los niños, en el juego de hacer como sí, transforman lo que es en lo que no es y lo que no es en lo que es. (p.132)

Qué hermoso es el juego de la teología. Es el juego de soñar, de descubrir, de imaginar, de correr. Lejos está de aquellas expresiones duras y cerradas que tan poca diversión nos trae: el dogma, la doctrina, la ley, las moralinas religiosas. Sí, por supuesto que ellas también son parte de la vida. Pero volvamos a la pregunta que hace Alves: “¿dónde colocamos nuestro deseo?”. ¿Es dar amor y ser amados, abrirnos a los demás así como necesitamos darnos al mundo y a nuestro prójimo? ¿Es allí donde está Dios?

La teología es un juego muy vasto y abarcativo, con momentos para caminar y momentos de quietud; momentos para detenerse a pensar en lo que se va a hacer y reflexionar sobre la ruta. Pero, ¿cuáles son las características de todo juego? Son, precisamente, la risa, el compañerismo y la imaginación. Estas son, también, tres claves centrales de todo quehacer teológico. La búsqueda de la alegría compartida entre todos y todas, desde la creación de un espacio que nos permita ver más allá, soñar, imaginar que las cosas pueden ser distintas y desde caminos innumerables.

Es por eso que Alves finaliza personificando a los teólogos y teólogas, primero como bufones cuyo objetivo principal es hacer reír, pero diciendo verdades muy profundas en sus actuaciones. La ironía y la risa siempre fueron armas políticas y sociales muy importantes. La teología como quehacer risueño y crítico permitirá apreciar la vida desde las tripas que se constriñen tras la carcajada, como también desde la indignación que emerge en el poner el escena lo obsceno de la realidad. Por ello el bufón es un personaje muchas veces odiado por la corte pero amado por el pueblo, ya que ven en él sus propias vivencias.

Segundo, Alves también habla de los teólogos y las teólogas como niños y niñas que recrean la realidad con el juego. Que construyen mundos con su imaginación, sin demasiadas complicaciones y con completa honestidad. Por eso concluye Alves:

Yo estoy sugiriendo, como bufón y como niño, que el estilo de la teología es el estilo de la risa, no importa que ella brote de la canción de una ronda o de la visión del rey desnudo. La risa es el sacramento que hace que los niños y los payasos anden tomados de la mano, aunque sus risas sean diferentes. (p.121)

Muy frecuentemente surge la pregunta: ¿por qué la teología es tan desestimada? ¿No será precisamente porque no la entendemos como ese juego del que ya somos parte? ¿No será que la teología se presenta de formas que nada tienen que ver con la alegría de disfrutar de la vida y de la fe, en donde lo divino se hace presente como sorpresa?

Aunque no queramos reconocerlo, como creyentes hacemos teología constantemente. Como hombres y mujeres ya formamos parte del juego de la vida. Estamos situados en ese espacio donde Dios quiere darse a conocer y desea que le descubramos. Para este juego no hay selectos o selectas. Simplemente existen distintos lugares donde nos ubicamos desde la curiosidad que nos invade a partir del creer. Todos y todas somos parte de él, invitados e invitadas por Dios mismo, para imaginar cómo podemos jugar mejor, soñar en dónde está y cómo quiere que juguemos con alegría en la vida.

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Por Silvina Kosacki

Dos mujeres se encuentran a compartir. Una, ha cargado por años el peso de la humillación de su esterilidad. La otra, lleva a cuestas la humillación de su fertilidad. Una, en medio del gozo del milagro, se duele con la que lleva la incertidumbre e incomprensión de su propio milagro. Pero ambas se abrazan, ríen, lloran y conversan. Y en medio de la comunión, surge, como un manantial, la teología espontánea. Darle sentido divino a sus realidades. Entender el significado trascendente del pasado y del presente, atisbando el futuro. Una profetiza una bienaventuranza, la otra prorrumpe en un himno profético  dando gloria y alabanza. Ambas reflexionan para la eternidad, en medio de sus realidades.

Dos van por el camino. Tristes, vencidos, angustiados. Regresan con manos vacías, anhelos incumplidos. No van callados. Conversan, tratando de entender. Intentando “buscarle la vuelta” a los acontecimientos abrumadores por los cuales acaban de atravesar. Traición, encarcelamiento, tortura, juicio injusto de toda injusticia, condena sumaria e inapelable… muerte. ¿Cómo pudo suceder? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cómo se explica? ¿Qué hay de cierto, qué hay de mentira? ¿Qué fue lo que se dijo… y cómo se dijo? Cavilan, reflexionan, piensan y expresan.

El hombre necesitaba un milagro. Era una situación desesperante. Ya no había salida, no había esperanza. El hombre sabía acerca de milagros. Sabia de Dios. Le habían hablado, le habían contado. Tenía el conocimiento, y todos los argumentos a favor. Había hecho su investigación y había recabado información. Pero había un problema: no creía. Su fe no llegaba siquiera al tamaño de un grano de mostaza. Allí, ante sus ojos, el problema persistía y no había alivio a su dolor. Podía quizá entender, pero no podía creer.

Ese grupo de hombres de acción, con pies polvorientos por el camino andado junto al Maestro, se quedaron pasmados ante la pregunta directa y profunda lanzada como un gancho al hígado: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Se quedaron en silencio. Tuvieron respuestas para la pregunta anterior: ¿quién dicen los otros que soy yo? Rápidamente contestaron: que Juan el Bautista, que Elías, que Jeremías, que algunos de los profetas. Sabían lo que otros decían. Conocían las discusiones y disquisiciones de grupúsculos que se reunían a tratar de encontrar razones y definiciones. Pero… ¿Yo?… ¿Yo?… ¿Yo?… ¿Yo? …Cada uno buscaba dentro de su mente y su corazón la respuesta para una pregunta tan “caliente”. Se miran en silencio. Bajan la vista. Cruzan los brazos y dibujan con sus pies en el polvo una suerte de signo de interrogación. ¿Quién eres para , Jesús?

Teología de cocina, entre delantales y cacharros de barro. Teología en el camino, muchas veces caminos errados, pero caminos al fin. Caminos que hacen todos en su peregrinaje vitalicio. Teología de escritorio, de oídas, de lo que dijeron otros, de lo que contaron, de información abstracta recibida en letras sin mucho sentido. Teología en medio del grupo de acción, de aquellos que han oído y han visto de primera mano. Que caminan en Sus huellas, que comen de sus manos y beben de su manantial.

El quehacer teológico surge allí donde hay preguntas, necesidad de significado, realidades sin sentido aparente. No importa el lugar. No importa si es en una cocina, o en medio de caminos, aunque estos sean de retorno sin esperanza. Tampoco importa si se produce de lejos, de oídas, de información de segunda mano, o en el corazón de la acción, en la comunidad de las manos activas y pies caminando el Reino. Lo importante, en el hacer teología, no es el lugar donde se lleva a cabo. Lo relevante no es la pertenencia o no pertenencia a este o a aquel grupo. Lo fundamental no es si es mujer o varón, judío o griego, esclavo o libre.

Lo que hace la diferencia es hacer teología siguiendo a Jesús. Siguiendo sus pasos, pisando sus pisadas. Lo que provoca que el niño salte en la cámara más oculta del ser de Elizabeth, es la presencia de Jesús en las entrañas maternales de María. El Espíritu Santo haciéndose presente y llenando la boca de esas dos mujeres, con los delantales y las manos llenas de harina, en un canto profético que inunda la humilde cocina y la trasciende a perpetuidad.

Lo que hace la diferencia es hacer teología caminando con Jesús. Aun en caminos errados, la presencia de Jesús otorga significado, le da sentido a los acontecimientos, aun los más insensatos, aun los más apabullantes. Es el Espíritu Santo abriendo los ojos, para poder mirar la profundidad de las palabras, la razón de las acciones. El corazón que arde al escuchar. El pan bendecido, partido con manos santas. Transforma un camino avergonzado y angustioso, en una avenida gozosa y comprometida. Transforma los pasos arrastrados y anónimos en presurosos y llenando de esperanza el camino de miles después de ellos.

Lo que hace la diferencia es hacer teología experimentando las señales de vida del Reino. Aceptando tanto el conocimiento como la ignorancia. Siendo consciente de la información pero también de la incredulidad. La teología encarnada en un milagro liberador. La señal que echa por tierra la incredulidad, que avergüenza una teología sin vida para construir otra vital. La presencia del Rey del Reino que sustenta lo dicho, y con ello fundamenta con un acto concreto las palabras vacías que no producían fe… solo más preguntas.

Lo que hace la diferencia es hacer teología dando lugar a la guía del Espíritu Santo. Ante la pregunta, ante el interrogante, ante la incertidumbre… la revelación de Dios. Mateo, como protagonista presente que el mismo Jesús le dijo a Pedro: No te lo reveló sangre ni carne, sino mi Padre que está en los cielos. En medio de la comunidad “eclesial”, la de aquellos que tienen su mano en el arado, de aquellos que saben de lo que están hablando, de aquellos que no hablan de oídas sino por lo que hacen, ven y experimentan, lo que hace una diferencia es hacer teología permitiendo, invitando, haciendo lugar a la dirección del Espíritu Santo. A la revelación divina que ilumina la mente y le da el verdadero sentido transformador a las palabras.

Como Fraternidad Teológica que somos, el quehacer teológico es lo nuestro. Y no importa quien, ni como, ni en donde se haga la teología. No hace la diferencia ni los nombres ni los lugares. La diferencia lo hace una comunidad que le da espacio a la presencia transformadora de Dios. La diferencia radica en que se haga teología, entendiendo a esta como esa espiritualidad que transforma, que produce cambios y que se traduce en acción renovante y renovadora.

Que en medio de nuestros núcleos, en medio de nuestras comunidades teológicas, no nos olvidemos nunca de que lo que hacemos lo hacemos para fomentar un ministerio encarnado, comprometido con las realidades de los latinoamericanos, con un evangelio transformador. Que en cada una de nuestras reuniones tengamos bien presente que nuestra oración motivadora es: “Sigamos a Jesús en su Reino de Vida. ¡Guíanos, Santo Espíritu!”.

teologia

(…) cuando Luis Cruz-Villalobos titula a su libro Poesía Teológica, cuando se decide a convertir la materia teológica en palabra poética, no está haciendo un trabajo de ornamentación. Sino que más bien, toca la raíz más profunda y la fibra más antigua de la teología, que no es más que la teología siendo poesía antes que doctrina; siendo creación-del-mundo antes que credo, siendo poiesis antes que lógica endurecida, infundiendo palabras de vida y muerte, de sufrimiento y alegría, antes de que las palabras mismas sucumban a la rigidez de la ortodoxia y sus cánones. La teología es canción antes que ser el contenido de una summa o de un concilio.

John D. Caputo

Prólogo del libro Poesía Teológica

EL DIOS-GORRIÓN

Si Dios existiera

Nada cambiaría

Decía Sartre

desde su bizca perspectiva

Pero está claro

que el dios platónico

o el aristotélico

o el no-dios del príncipe Gautama

o el Logos estoico

o el de Spinoza

en fin

Nada podrían cambiar

Tal como el dios deísta

Relojero loco

Parlanchín lejano

Impotente por definición

Apático por excelencia suprema

Ese dios

nada

cero a la izquierda

Definitivamente

Sartre estaba en lo cierto

Cero aporte

Un dios frío y calculador

Impertérrito

Nada

Pero no me podrán negar jamás

que el Dios-gorrión

El Dios empobrecido

El Dios apasionado por su obra de arte

El Dios loco de remate por amor

El Dios mártir

Este y sólo este Dios

lo cambia todo

Todo lo deja en deconstrucción

como los danzarines átomos.

DIOS ENFERMO

Un día Dios se enfermó de cáncer

Comenzó a adelgazar

rápidamente

Ojeras

Voz pastosa

y nadie lo visitaba

en la sala del hospital público

Esa sala fría y alta

con camas metálicas

de un blanco que algún día fue

Dios miraba

a sus compañeros de sala

Todos enfermos del mismo infierno

Todos lejanos

Cercanos a la muerte

Llenos de dolores

como Él

pero en su mayoría acompañados

Dios en cambio

Solo

En una ocasión

despertó justo a media noche

y como nunca

pensó inéditamente

en la muerte

Su muerte

pero no redentora

No muerte simbólica

No muerte mítica ni cósmica

Sino una muerte

como de esas que abundan

Una muerte solitaria

Fría

Vacía y triste

Una muerte absurda

Tragó saliva

Miró por la ventana

y vio un aromo florecido

bajo la luz de la luna

Cerró los ojos

Respiró profundo

y lloró.

INHALANDO TOLUENO

A los niños

del puerto Talcahuano

Era de noche

a las puertas del mercado

del maloliente puerto

Y allí se fue a dormir

Dios omnipotente

Creador del cielo y de la tierra

Curiosamente nadie lo desconoció

y le dejaron un espacio

en medio de los cuerpos

húmedos y sucios

Esa noche fue especial

los niños durmieron tranquilos

Sin sobresaltos sodomitas

Sin frío

Sin hambre

Y el tolueno no tuvo que ver

No fue obra de su magia

Pero Dios esa noche

se sobresaltó con pena y pudor

De frío y de hambre

Incluso se le descubrió inhalando

aquella sustancia milagrosa

que lo alejó unos minutos

de la miseria.

VIEJO DIOS

Dios

misteriosa e inexplicablemente

Considerando su perfecta naturaleza esencial

Un día se hizo viejo

No podía masticar bien

Ya no controlaba esfínter

Empezó a olvidar las cosas

Y a repetir las mismas historias

Sus hijos e hijas

se pusieron seriamente de acuerdo

y lo llevaron a un hogar

donde otros lo cuidarían bien

y allí quedó Dios olvidado

Hoy lo pueden ver charlar

con sus amigos

que a veces andan por otros mundos

bajo las altas dosis de benzodiazepinas

A los que les suele repetir sus aventuras

de cómo esculpió a su querido adán

Cómo se le ocurrió lo del arca

Cómo dividió en mar rojo

Cómo multiplicó los panes

Cómo dejó vacía la tumba

y de cómo un día próximo volverá en gloria

haciendo volar por los aires

lugares como esos

donde lo fueron a abandonar

aquellos y aquellas que Él tanto amaba.

DIOS ILEGAL

A los millones

de indocumentados

Como todos sabrán

Nuestro Dios justo y amoroso

es extranjero

en el planetario sentido de la palabra

Una vez le pidieron sus documentos

y la policía no quedó satisfecha

Además su acento

Su tono de piel

Su aire sospechoso

Todo indicaba que tendría que irse

Ni para turista le daba la medida

Lo tomaron de la solapa

Le registraron hasta los calzoncillos

y lo dejaron en la frontera

Y así de humillado

partió Dios a buscar otro lugar

pero la historia se repitió

Este ilegal de mierda

Qué hace aquí

Vino a robarnos

A ocupar nuestros trabajos

Que se vaya el maldito

Y de frontera en frontera

el Dios único

Creador de la tierra y sus mares

indocumentado

Partía a buscar un hogar

pero nada

Era extranjero en todas partes

Por último

simplemente decidió

usar pasos fronterizos ocultos

y vivir en la clandestinidad.

EL “DIOS” GUERRA

A los niños

de medio oriente

Mientras Dios

El único y verdadero

se vestía de niño

Mefistófeles se puso su traje de luces de neón

y se fue a seducir por la tierra

Se dedicó como siempre

a los reyes del momento

y con sus coimas de poder y gloria

instauró la guerra

Multitudinaria e infernal

Insoportablemente memorable

Y Dios

allí estaba

Vestido de niño

llorando junto a otros

mientras sonaba la sirena

de los bombardeos

Cuentan que estaba en un refugio

cuando los verdugos libertarios

arrojaron el misil exacto

justo por la chimenea

(ya se elogiarían a sí mismos

por tanta puntería)

e hicieron volar en pedazos los cuerpos

de todos los niños y niñas

que aquel día

se ocultaban allí del infierno

y que no entendían

ni entenderán por la eternidad

toda guerra.

HUERFANO Y VIUDA

A Ernesto Cardenal,

por ejemplo

Cuentan que Dios

El mismo que hizo danzar

el primer átomo de hidrógeno

y que sabe el número

de todos los sistemas de galaxias

Suele visitar a los huérfanos

y a las viudas

por las noches

Les susurra una canción

en el oído

Les besa la frente

y se va triste

anhelando hacerse carne

Hacerse padre/madre palpable

Hacerse esposo/esposa visible

pero ya no puede

Es otro el proyecto

Por ello

parte raudo

como viento espectral

a susurrar la misma tonada

al oído de los que le tienen

un amor extremista

Indiscriminado

Hondo

y que están y han estado dispuestos

a ser los padres/madres/esposos/esposas

de los desolados de la tierra.

Luis Cruz-Villalobos


writing_poetry

 

Selección del capítulo Dios Mendigo, de Poesía Teológica (Hebel Ediciones, 2015).

Versiones online https://vu-nl.academia.edu/LuisCruzVillalobos

Web www.benditapoesia.webs.com